Aislarse y Relajarse

elena 20 diciembre, 2007 2


Uno de los efectos secundarios de la luz eléctrica es la falta de un descanso adecuado.  Existen diversos reportajes que establecen científicamente que somos una sociedad privada de sueño.  Esto causa estrés, ansiedad y agotamiento. 

Los estudios hablan de una necesidad de entre siete y ocho horas de sueño cada noche, salvo algunas excepciones, para una salud óptima.   Claro que esto se deja de lado frente a una buena película en la televisión, o los últimos párrafos del trabajo que llevamos a casa para terminarlo gracias a la tecnología de cómputo. 

El gran problema con esto es que despertamos a fuerzas, movidos por un sonido estridente del reloj despertador, y en vez de dejar que nuestros cuerpos salgan del sueño recargados para encarar el nuevo día, empezamos estresados y ansiosos, y con ganas de volver a la cama.

Los consejos más corrientes son irse a la cama media hora antes de lo acostumbrado, y un mes después otra media hora, hasta completar al menos siete horas.  Relajarse antes de dormir con actividades tranqilas, como meditación, masaje en los pies, estiramientos musculares o lectura.  No beber estimulantes antes de acostarse.

Una manera muy eficiente de lograr el sueño reparador es hacer del dormitorio un área sagrada, limpia, ordenada, y donde todos los elementos sólo inviten a dos cosas:  dormir y hacer el amor.

Sacando la tecnología a otra zona de la casa, colocando velas, telas suaves, colores tranquilizantes y texturas agradables, se logra un ambiente relajado, donde aislarse para lograr el descanso que el cuerpo está solicitando con fuerza.

Para la gente que no logra dormirse, existen también técnicas interesantes.  La primera es pasar menos tiempo en la cama, para evitar la ansiedad de estar acostado y no poder dormir. Es mejor dormir pocas horas profundamente que dar vueltas en la cama.