En verano cambia tu vida

SuKi 14 julio, 2010 1

Se están terminando los temas que rodean a todo el tinglado de las bodas, y es que en realidad, hacer una boda, es algo muy simple, tan simple como no pasar por malos tragos y contratar a una empresa especializada que lo va a hacer todo ella, y con resultados, por supuesto, totalmente profesionales. Algo importante dentro del tema de las bodas, es el de las lunas de miel.

Y es importante porque de nuevo se trata de un negocio que mueve una cantidad ingente de dinero y de mano de obra, y que además, esta mano de obra no repercute tan sólo en el país emisor de las parejas que van a realizar el viaje, sino en el de los países que cuentan con infraestructuras adecuadas y una buena promoción, así como un atractivo, bien sea natural o creado de la nada, y que son los destinos de estos viajes de amor y felicidad. Una pareja puede realizar muchos viajes a lo largo de su vida, pero si esta decide contraer matrimonio, ningún viaje será como la primera luna de miel(primera porque se pueden celebrar repeticiones para acentuar aún más el amor ya obtenido e historias similares, como bodas de plata, de oro, de platino…), ya que este viaje será único, y la verdad es que la oferta de lugares y plazas hoteleras es lo de más diverso.


En estos tiempos que corren, tan despiadados y complicados para mucha gente, se ha puesto de moda otra clase de turismo de boda, se trata de una modalidad de turismo humanitario, que consiste en ir a pasar la luna de miel a un país que necesite ayuda, por ejemplo, tras una catástrofe humanitaria, y colaborar con la economía del lugar, aportando dinero en efectivo a los comerciantes de la zona, consumiendo en sus restaurantes, en sus tiendas, comprando productos típicos a los artesanos del lugar, con la filosofía, de que mejor que hacer gasto a lo tonto, es preferible dárselo, y además de un modo directo a los que menos tienen o más están sufriendo en estos momentos.