Adelgazar cambiando desde dentro

elena 17 diciembre, 2007 4


El diálogo interno juega un papel importante al fallar cuando se desea perder peso.

Las personas son especialistas en decir que es imposible. No importa de que se trate. Es cierto que una forma muy buena de controlar quien dice que sobre tu vida es decidiendo acerca de quien quieres como compañía, debes pasar el tiempo siempre contigo. El dialogo interno derrotista puede dañar tus esfuerzos y enviarte en un círculo vicioso sin que te des cuenta. Pensamientos como “Nunca pierdo peso. Siempre seré gordo. Es genético. Nunca he sido delgada y no tengo porqué empezar ahora” Se traducen en un auto-sabotaje de gastar de más y comer de más de comida que te hace sentir bien, como galletas, helados, pasteles, etc. Esto lleva a aumentar de peso, y caer en un diálogo interno degradante, cuyos efectos de molestia te llevan a comer más alimentos que te hacen sentir bien. Entras en un círculo vicioso psicológico. El único ejercicio que haces es el de meter la mano en la bolsa de comida, o dentro de la cartera para pagar por más comida, con el fin de acallar los pensamientos negativos.

Sin embargo, no todo está perdido, es posible salir de este círculo.  Creyendo que puedes lograrlo.
Recuerda que si piensas que no puedes hacer algo, o piensas que puedes hacer algo, generalmente tienes razón. El truco está en decidir cual de los dos resultados prefieres, para que este suceda. El inicio de cualquier camino hacia la meta es siempre mental. Si decides que esta va a ser la forma en que vivirás tu vida, entonces esa será. Si cada día emites afirmaciones negativas, requieres cambiarlas por afirmaciones positivas. Haz esto todos los días. En vez de verte al espejo y decir “que gorda estoy” di “Si, lo estoy, pero estaré menos gorda la próxima semana. Y hoy voy a dar un paseo para lograrlo”

Para cada pensamiento negativo que llegue a ti, debes estar preparado para contrarrestarlo con uno positivo. Si llega un pensamiento como “mira esas caderas, son demasiado anchas y nunca podré deshacerme de ellas” lo puedes contrarrestar con “Estas caderas están aquí, pero no se mantendrán así de anchas para siempre. Con permiso, voy a hacer algo de ejercicio”.

Algunas veces, las afirmaciones positivas mentales no son suficientemente fuertes. Los recordatorios visuales son muy efectivos. Escribe las afirmaciones mentales que te gusten y léelas varias veces al día, cuando tengas un pensamiento negativo. Pon dibujos de ropa que te gustaría comprar cuando estés más delgado, o del lugar donde piensas lucir tu nuevo cuerpo en traje de baño.

Un gran ejercicio consiste en escribir varias veces, me refiero a páginas enteras, las afirmaciones positivas que requieres. El escribir una frase muchas veces, entre diez y quince minutos ininterrumpidos cada vez tiene un efecto auto-hipnótico que ayudará a crear los nuevos enlaces mentales requeridos para tu nueva perspectiva.

Es importante, para lograr un objetivo, tener una fecha límite a la cual aspirar. Coloca dicha fecha en un calendario a la vista, con un gran círculo, pegado en los lugares donde puedas tener “tentaciones” en la puerta del refrigerador, en algún lugar en camino hacia la máquina de dulces en la oficina.

Los amigos ayudan. Encuentra algún amigo que pueda ayudarte a mantener tu objetivo. Alguien con quien puedas hablar cuando te sientas mal y cuando lo único que puede ayudarte es un gran pedazo de chocolate. Alguien que te recuerde, y mejor aún, que te acompañe a hacer ejercicio.

El trabajo más importante que se requiere no es bajar de peso, sino cambiar el marco mental para que el cambio físico sea permanente. Parte de las razones por las cuales las personas no pueden mantener su peso al dejar una dieta se debe a que su perspectiva mental no ha cambiado.

Cambiar tu perspectiva cambiará tu vida, y podrás lograr el peso y aún más importante…el cuerpo que siempre has deseado.